La dueña de esta vivienda quería prepararse un hogar cerca de sus padres para cuidarlos ahora que ya iban haciéndose mayores. Y con el mismo cariño que ella mostraba por su familia intentamos tratarla a ella y a su futuro hogar. Se trataba de unas antiguas oficinas, por lo que había que redistribuirlo entero y dotarlo de instalaciones como la cocina o los baños, que anteriormente no existían. Al no necesitar muchas habitaciones, nos permitió dejar espacios amplios, cómodos y funcionales. Y si a eso le sumamos el parquet natural y la calefacción por radiadores… ¡agusto!