En este caso disponíamos de muchísimos metros a reformar y un espacio muy desaprovechado que no se adaptaba a las necesidades de sus nuevos dueños. Así que demolimos por completo lo que había y conformamos una nueva vivienda con unos espacios generosos y adaptados a los requisitos y hobbies de nuestros clientes. Así, podemos encontrar una cocina que se abre al salón y que recibe la luz de él, pero a la vez se puede independizar con una cómoda puerta de vidrio con cuarterones para no molestar a quien mira la tele, o simplemente para controlar lo que hacen sus hijas pequeñas mientras se prepara la cena. Igual que la sala de juegos para ellas al lado de la cocina, así, pese a ser una casa bastante grande, sus recorridos y accesibilidad se torna muy cómoda y ágil.